¿Alguna vez te has fijado en que tu sombra siempre hace exactamente lo mismo que tú? Si saltas, ella salta. Si te hurgas la nariz... bueno, ella también lo hace. Pero un jueves por la mañana, cuando me desperté y salté de la cama, ocurrió algo inaudito: mi sombra se quedó tumbada durmiendo la siesta.
Una sombra con mucha personalidad
— "¡Oye!" —le dije, dándole un golpecito con el pie al suelo—. "¡Levántate, que tenemos que ir al colegio!".
Mi sombra estiró un brazo oscuro, bostezó sin hacer ruido y, con señas, me explicó que estaba harta de seguirme a todas partes. Quería irse a la playa, comer helados de sombra y no tener que imitar mis pasos de baile, que según ella, son "un poco desastrosos".
El trato
Me sentí un poco mal, la verdad. Ser una sombra debe de ser agotador. Así que le dije: — "Está bien, te doy el día libre. Pero, ¿qué voy a hacer yo sin sombra? ¡La gente pensará que soy un fantasma o un vampiro!".
Entonces, mi sombra sacó de un cajón oscuro una Sombra de Repuesto. Era la sombra de un perro salchicha que había alquilado por internet.
Un día de locos
¡No te imaginas lo difícil que es caminar por la calle con sombra de perro!
Pasamos por delante de una carnicería y mi sombra se puso a "ladrar" (moviendo la cola de papel contra el suelo).
Intenté saludar a mi profesora, pero mi sombra se sentó a rascarse la oreja con la pata trasera.
¡Y lo peor fue cuando vio una sombra de gato! Salí disparado por todo el patio porque mi sombra quería perseguirla.
El regreso
Al atardecer, cuando el sol se ponía naranja y grande, mi sombra verdadera volvió. Venía con un tono un poco más oscuro (se había bronceado bajo una sombrilla de noche) y traía un regalo: una piedrecita brillante que solo se encuentra en la Isla de las Luces.
Se pegó de nuevo a mis pies con un suspiro de felicidad y, desde entonces, cada vez que bailo, ella lo hace con un poquito más de ganas, aunque yo siga bailando fatal.
Un truco secreto: Si esta noche ves que tu sombra se mueve un poco diferente a ti, no te asustes. Quizás es que está practicando sus propios pasos de baile para cuando tú no miras.
¿Quieres que te cuente qué pasó cuando mi sombra intentó invitar a cenar a la sombra de una pizza?